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¿Cómo podemos integrar los sentidos como parte del aprendizaje significativo?

 

Escucho y olvido;
Veo y recuerdo;
Hago y entiendo.
Proverbio chino.

 


¿Por qué a pesar de que los avances de la ciencia nos permiten afirmar que aprendemos a través de las experiencias que vivimos, y estas experiencias necesariamente están mediadas por los sentidos, el proceso de aprendizaje en la educación formal se ha concentrado en experiencias sensoriales limitadas? (Boynton, s.f.). Los sentidos son los medios que nos permiten recoger la información necesaria del mundo para luego procesarla en nuestro cerebro, a través de la creación de conexiones sinápticas y a esto le llamamos aprendizaje. Por ello, las experiencias que tenemos día a día deben ser significativas, asegurando así tener nuevos aprendizajes, y a partir de estos, construir nuevos conocimientos. Sin embargo, las experiencias sensoriales diversas y significativas son limitadas en la educación formal. Así, los libros de texto y las clases magistrales
han sido el medio predominante para la transmisión de información. Pero el aprendizaje y la comprensión integral del mundo son procesos que involucran experiencias corporales, que involucran múltiples sentidos (Classen, 1999; Claxton, 2015).

 


El sistema educativo occidental, entonces, ha privilegiado el sentido de la vista y la escucha, dejando de lado nuestros otros sentidos: el tacto, el gusto, el olfato, el kinestésico y el propioceptivo (Classen, 1999). De esta manera, se están restringiendo las experiencias que tienen los estudiantes y, con ello, limitando sus aprendizajes, sus formas de relacionarse con su entorno, y de comunicar sus pensamientos. De esto podemos preguntarnos ¿Cómo podemos integrar los sentidos como parte del aprendizaje significativo, la comprensión y el desarrollo de pensamiento?

 

En la actualidad han surgido múltiples estrategias que permiten que se retomen los sentidos como parte esencial del proceso de aprendizaje, haciendo que las experiencias se vuelvan protagonistas en los salones de clase.
A pesar de ser un tema discutido desde hace décadas, por personas como Montessori (1912) o Dale (Dale, 1946), los cambios de paradigmas frente a la inclusión de los sentidos en la educación ha sido un proceso lento. Este proceso se ha ido consolidando en diversas estrategias o corrientes que invitan, de forma innovadora, a integrar los sentidos en la educación. Unas de estas estrategias conocidas son:

 

  • Maker Movement (Movimiento creador). Los estudiantes se convierten en creadores de productos físicos o digitales y servicios, aprovechando la creatividad y el acceso al conocimiento abierto. De esta manera, se privilegia la experiencia de producir y se generan múltiples oportunidades de involucrar los sentidos y promover el aprendizaje a través del hacer (Rosenfeld Halverson & Sheridan, 2014).
  • Flipped classrooms (Aula invertidas), El trabajo en el salón se concentra en crear proyectos, hacer ejercicios, desarrollar discusiones o debates, realizar experimentos, etc. Mientras que se asigna tiempo, fuera del aula, a otros procesos de aprendizaje, como la investigación y la indagación de información. De esta manera, se empieza a dar un papel privilegiado a las experiencias sensoriales como mecanismo de desarrollo de habilidades, fuente de comprensión y puesta en práctica del conocimiento (Flipped Classrooms, s.f).
  • Artful thinking: Siguendo esta tendencia, se ha vinculado el arte no solo a través de la realización de trabajos artísticos, sino a través del uso de la exploración del arte como motor para promover el desarrollo del pensamiento, nuevos aprendizajes y conocimientos (Project Zero, s.f).

 

Todos estos nuevos proyectos y estrategias que ya hacen parte activa del sistema educativo en diferentes partes del mundo, son muestra que existe un punto de inflexión en la educación que intenta privilegiar las experiencias y, por tanto, los sentidos en el proceso de aprendizaje.

 

Es fundamental, que se consideren todas estas tendencias y sus bases teóricas para generar nuevas formas de promover el aprendizaje significativo en nuestras aulas. Considerando que las experiencias sensoriales no son el fin último de la educación; estas son promovidas como parte del proceso de aprendizaje pues generan la posibilidad de construir comprensión y abstracción de conceptos y permiten dar sentido al conocimiento y al aprendizaje. Así como conectan lo aprendido y las estrategias utilizadas para aprender, con la vida diaria, y hacen el aprendizaje más significativo e inclusivo. Un aprendiz capaz de pensar de forma estratégica acerca de sus sentidos,
que considera que el pensamiento y el aprendizaje involucran su cerebro y su cuerpo, como unidad, es un ser humano capaz de relacionarse con el mundo en una disposición constante de aprendizaje y exploración.

 


Teniendo en cuenta todo esto, podemos incluir estas 10 sugerencias que proponemos desde el Modelo VESS:

 

  • Reconocer qué sentidos estamos privilegiando como educadores y cómo incluimos, de forma balanceada, los demás en el currículo
  • Encontrar formas de integrar diferentes sentidos a través de estrategias innovadoras, con un propósito claro
  • Explorar múltiples exploraciones sensoriales para construir conocimiento. Al hablar de las plantas, no solo vean una planta, huelan la planta, saboreen la planta, oigan la planta, imiten su movimiento, toquen la planta (siempre teniendo en cuenta su seguridad y bienestar) y elaboren conocimiento desde allí
  • Invitar al hacer, como parte del aprendizaje y la comprensión
  • Involucrar la solución de problemas reales
  • Permite reordenar las prioridades de los procesos de aprendizaje. Dar tiempo para la exploración de conocimiento por diferentes medios y en diferentes momentos; en el aula y fuera de ella.
  • Conectar áreas de conocimiento, que usualmente aislamos en la educación tradicional, como el arte o el deporte con la física o la matemática.
  • Evitar separar experiencias sensoriales del proceso de aprendizaje. El movimiento debe salir del espacio limitado de la educación física, por ejemplo.
  • Involucrar momentos de experiencias sensoriales que usualmente aislamos de la exploración de áreas tradicionales de conocimiento: la hora de la comida, el juego, o hasta los recesos como momentos que hacen parte de los procesos de aprendizaje.

 

Reflexionar acerca del uso de los sentidos: los sentidos que usaron, para qué lo hicieron y de qué sirvió involucrar dicho sentido con respecto a los objetivos de aprendizaje.

 

Bibliografía

  • Boynton, C. (s.f.). Sensing our five senses. Recuperado el 8 de May de 2017, de YaleNational Initiative: http://teachers.yale.edu/curriculum/viewer/initiative_09.06.02_u
  • Dale, E. (1946). Chapter 4. The Cone of Experience. En Audio-Visual Methis in Teaching. Nueva York: Dryden Press.
  • Flipped Classrooms. (s.f). The Flipped Classroom. Recuperado el 09 de 06 de 2017, de Vision-What is The Flipped Classroom: http://www.theflippedclassroom.es/what-is- innovacion-educativa/
  • Rosenfeld Halverson, E., & Sheridan, K. (2014). The maker movement in Education. Harvard Educational Review.
  • Project Zero. (s.f). Artful Thinking. Recuperado el 09 de 06 de 2017, de Overview: http://pzartfulthinking.org/?page_id=5
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